El pasado 13 de Abril tuve una boda única: la de dos amigos, Deborah y Javi. La boda de los papelicos.

Para mí fue súper especial poder fotografiar como ella se cambiaba y, además, uno de los mejores regalos que le podía hacer. Pero, no conforme con eso, también me pidieron leer en la ceremonia.

Así que he decidido compartir  en este post mi lectura y algunas de las fotografías que hice mientras ella se preparaba para su «sí quiero» porque les puse a ambas muchísimo amor y cariño.

Lo cierto es que hemos vivido juntas tantos momentos como este en los últimos años, que fue espectacular poder captarla a ella a través de mis ojos y justo al otro lado. Es decir, como una novia.

Pues sin liarme mucho más:

«Hola a todos! Ahora mismo estando aquí os confieso que tengo sentimientos encontrados vale?. Por un lado, os prometo que me hace mucha ilusión, no es coña. Pero por otro, me encantaría salir corriendo. Aunque no lo voy a hacer.

Llevo cinco días con un documento abierto que he hecho y deshecho unas 500 veces. Primero le di un toque cómico y os contaba anécdotas vividas con Javi y Deborah, por ejemplo, la primera boda en la que trabajé con Javi. En la cual se hizo con más planos míos que de la novia… O el día que Deborah acabó en urgencias porque me empeñé en que se viniera a hacer galletas a una casa llena de gatos. Me di cuenta entonces de que cuando yo hago bromas casi nunca hacen gracia. CONTROL+Z, pesadillas, volver a empezar…

Escribí entonces un discurso más moñas pero pensé: demasiadas emociones hoy como para hacerlo más difícil no? CONTROL+Z, noches sin dormir, volver a empezar…

Y, de repente, me acordé de Bauman, un sociólogo que mola un montón aunque ya está muerto. No hace mucho tiempo, leí su obra más conocida: AMOR LÍQUIDO. Os la recomiendo porque todo el tiempo reflexiona sobre el vínculo frágil que describe las relaciones que se forman en la posmodernidad. Y bueno, sin liarme mucho, hoy hablo de este autor porque creo que, si hoy estuviera aquí, estaría un poco más tranquilo de ver que no siempre el mundo se va a la mierda.

Una de las citas dice:

“El amor no encuentra su sentido en el ansia de cosas ya hechas, completas y terminadas, sino en el impulso a participar en la construcción de esas cosas. El amor está muy cercano a la transcendencia; es tan solo otro nombre del impulso creativo y, por lo tanto, está cargado de riesgos, ya que toda creación ignora siempre cuál será su producto final.”

Y parece que esta reflexión está hecha a medida para vosotros, porque no he conocido a diez personas que hayan construido todo lo que vosotros dos en estos años. No he visto a dos personas con tantas ganas, con tanto empeño, con tanta energía, con tanta fuerza…

Ni tan siquiera os he visto, ni una sola vez, mirar atrás…

Y es que si hoy el mundo parece un lugar de relaciones frágiles, perecederas, de individualismo colectivo, de búsqueda de satisfacción inmediata, de amor como parte del consumismo… En definitiva, de cómo parece que nos relacionamos las personas hoy. Es claramente porque el mundo no os conoce.

Pero yo sí, y eso es lo que celebro hoy y cada vez que os veo construir, crecer, echar raíces.
Así que solo puedo daros las gracias por existir y porque haciéndolo creo un poco más en el mundo, en las personas y en la vida.

Y hoy, aquí, celebramos la vida!»

 

Vestido: María Nicolás G

Maquillaje: Loreto Alcaraz

Peluquería: Laura Rayos Studio&Salón

Tocado: FANFANETPOUPI

Capa con efecto capucha: Maison Portocale

Y los novios, mis amigos: Bodas de Papel